Historia

 

 de ˘600.000,00 de los cuales cada socio suscribió una acción. En total se suscribieron 120 acciones de mil colones cada una. Por escritura adicional de las 15 horas del 16 de junio de 1975, se aumenta el capital social a la suma de ˘750.000,00. Las personas que aparecen en estos dos documentos, como socios fundadores del Centro Vacacional Bancosta S.A., lo hacen con el fin de tener constituida la empresa que compraría las instalaciones que es hoy la propiedad de Jacó. Posteriormente el Banco de Costa Rica le hizo un préstamo a la empresa de ˘750.000,00 en total, en el cual los deudores del banco eran los empleados que deseaban adquirir acciones del Centro. Por lo tanto, los socios fundadores adquirieron de una a cinco acciones y las restantes las traspasaron a los empleados del Banco, que suscribieron el préstamo.

Una vez constituida la sociedad, se procedió a comunicarles a los empleados del Banco que podían adquirir acciones para la compra de las instalaciones del Centro. En aquella época se denominaban, "Cabinas Marcelino", situadas en Jacó. Corría el año de 1975.

El precio establecido para la compra venta del inmueble fue de ˘565.000,00. El proyecto tuvo una excelente acogida y en poco tiempo se reunió la cantidad de personas que hicieron realidad los sueños de muchos de contar con un lugar propio para vacacionar en la playa.

Se fijó el 12 de octubre de 1975 como fecha para tomar posesión de las instalaciones de Cabinas Marcelino, las que a partir de esa fecha se denominaron "Centro Vacacional Bancosta S.A." A tal acto asistieron: Marcelino Calvo Lobeto, como vendedor que haría entrega del complejo vacacional; y por la sociedad compradora, Gonzalo Schumann Alvarado, Herminio Ramón Benavides Murillo, Cristian Sobrado Chávez, Jorge Luis Badilla Monestel, Jesús Álvaro Chavarría Ávila, quien fungió como Notario levantando el acta de toma de posesión.

Imagen de una mesa con sillas de cementoImagen de la piscina en el centro vacacional bancostaimagen de las cabinas en el centro vacaional bancosta

En escritura otorgada a las 14 horas del 05 de octubre de 1984, ante el notario Gonzalo Trejos Trejos se aumentó el capital social a ˘1.000.000,00 o sean mil acciones comunes y nominativas de ˘1.000,00 cada una.

Como anécdotas, se deben destacar que en esa época para llegar a Jacó; había que atravesar el Río Tárcoles por medio de una barcaza que llevaba pasajeros y vehículos. Y para ingresar a la propiedad del Centro Vacacional Bancosta, había que esperar la marea baja, pues la entrada era por la playa, lo cual en algunas ocasiones se tornaba emocionante y dependiendo de lo alto que estuviera la marea, hasta peligroso. Las instalaciones no contaban con piscina pero el río que desemboca al mar frente a las instalaciones era muy limpio. Con el transcurrir de los años, este río lo contaminaron, producto de la irresponsabilidad de los costarricenses y la piscina pasó a ser una petición insistente de parte de los primeros socios.

En una ocasión, por los años ochenta, se invitó a los miembros de la Junta Directiva del Banco de Costa Rica a conocer el Centro, llegaron cinco de sus miembros, los cuales quedaron encantados del lugar y le solicitaron a la Junta Directiva del Centro, que prepararan un plan de desarrollo integral y ellos ayudarían para que el Centro obtuviera el préstamo.

La suma necesaria, en ese momento, ascendía a los cien millones de colones. Por suerte, para la estabilidad del Centro, una mayoría de sus directores no estuvo de acuerdo con un endeudamiento tan alto sino que decidieron ir por etapas y fue así como se construyeron las primeras diez cabinas, conocidas como las veintes.

Algunos miembros, hoy, consideran que de haberse acogido el financiamiento ofrecido el Centro se hubiera perdido, ya que en la temporada baja la desocupación era total por esa época; en consecuencia la carga financiera hubiera sido insostenible.

La mentalidad que hizo realidad la adquisición de un Centro de recreo para los empleados del banco, fue tomando en consideración que se trataba de personas de clase media y media baja, que se organizaban para contar con un lugar de playa, cercano a la ciudad de San José. Ésta ha sido la visión de las personas que en los diferentes tiempos han integrado la Junta Directiva. Se espera que esa visión se mantenga en el futuro con el propósito de que el Centro Vacacional sea siempre propiedad de un grupo de costarricenses asalariados que puedan llevar a sus familias a un lugar tranquilo y agradable y a la vez económico.

Al arribar el Siglo XXI, el Centro Vacacional Bancosta S.A., sigue siendo una empresa en crecimiento, pero sólida, sin fines de lucro. Cuenta con unas instalaciones con amplias zonas verdes, 41 cabinas, tres piscinas, dos parqueos, un juego para niños y 3 ranchos familiares. Se ofrece el servicio de Internet y otras facilidades para el disfrute y comodidad de sus socios.